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Otro Superclásico con polémica: ¿Culpa de los árbitros o de los jugadores?

El último Superclásico estuvo marcado más por la violencia y la polémica que por el juego demostrado en la cancha.

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Todo el cuartero arbitral fue encarado por albos y azules en varios pasajes del partido. A lo gua    po o con artimañas infantiles, los jugadores intentaron sacar ventajas / archivo

Por Raúl Toledo

El papel de los jugadores. "No colaboraron en nada"

Es una tónica que ha ido en alza durante la última década y que, para variar, los jugadores chilenos malamente han imitado. Simulación, piscinazo, magnificación, actuación, teatro, show, entre otras palabras,  aparecen tras un partido candente como el Superclásico ganado por la Universidad de Chile 3-2 sobre Colo Colo.

La inconducta de algunos elementos como José Rojas, Albert Acevedo, Charles Aránguiz, Emiliano Vecchio, Emilio Hernández, Gonzalo Fierro y Carlos Muñoz deja de manifiesto que algo pasa al interior de la cancha.

"Me parece que las críticas en vez de destruir tienen que ser mucho más constructivas en pos del espectaculo. Por todo lo que vi puedo calificar la actitud de los jugadores en el Superclásico fue de -5.000. Nula cooperación, complicaron todo el partido, pocas veces quisieron jugar al fútbol y esa hostilidad quedó reflejada en el Nacional. La verdad que algo está pasando y hay que ver cómo zanjar esta problemática. Su comportamiento enloda el sentido del fútbol", explicó el ex réferi, Rubén Marcos Selman.

Además, el ex hombre de negro adicionó que "en el partido hubo varias malas conductas y estos patrones se han repetido en un sinfín de lances. Las revoluciones les pasan la cuenta a los jugadores, quienes se descontrolan y realizan malos actos. Simulan a más no poder, le complican la situación al árbitro y buscan sacar ventaja deportiva incurriendo en prácticas desleales en la cancha. Insisto, ese es un talón de Aquiles en nuestro fútbol actual. Estos cotejos hacen retroceder a la actividad y dejan mal al arbitraje. Es un pésimo precedente que esto cobre mayor fuerza. Si los profesionales no colaboran, el espectáculo irá en decadencia y lo malo seguirá destacando por sobre lo bueno".

Una idea similar es la que tiene el periodista y conductor de Los Sospechosos de Siempre de Radio Cooperativa, Claudio Riquelme.

"El partido estuvo sumamente violento y los jugadores no colaboraron en nada. Un claro ejemplo es la situación protagonizada por Charles Aránguiz. El volante de la Universidad de Chile recibía algún golpe y magnificaba. En general, a los jugadores los tocaban en el pecho y se tomaban el rostro. Los profesionales estaban muy irascibles y se notó que ingresaron con las revoluciones demasiado altas", asintió.

De igual forma, el relator de Al Aire Libre argumentó que "Colo Colo no se quedó atrás en estas conductas. Los albos se frustraron cuando vieron que las cosas no le estaban saliendo en la cancha. Provocaron al rival tras el empate".

El comunicador también sentenció que varios jugadores estuvieron gratis en el terreno de juego. "Creo que se debieron ir anticipadamente Igor Lichvnosky junto a Albert Acevedo en la U, mientras que en Colo Colo tenían que abandonar Emilio Hernández con Fernando de la Fuente. Sus acciones, en varios pasajes del partido, fueron totalmente desmedidas y fuera de lugar. Lo de Hernández fue una irresponsabilidad total. Se pudo haber ido a los ocho minutos de ingresado a la cancha. Algunos quisieron ganar el Superclásico con guapeza, pero abusaron en su comportamiento", culminó.

El rol del arbitraje. "Su mal papel incide en el juego"

Entran con la adrenalina al tope, salen a la cancha y se convierten. El mensaje siempre en sus equipos es doblegar al archirrival a cómo de lugar.  Pero, en varias oportunidades, los colegiados sucumben ante tanta violencia y se equivocan reiterativamente en cobros para ambos lados.

El árbitro Julio Bascuñán no olvidará jamás el Superclásico entre la U y Colo Colo. Su debut no fue de los mejores y su actuar tampoco estuvo exento de polémicas. Amonestó a 11 jugadores con tarjeta amarilla (3 en los chunchos y 8 en los albos) y mostró dos cartulinas rojas a los colocolinos Luis Mena y el delantero Carlos Muñoz.

"Creo que acá inside el mal comportamiento de los jugadores y el poco carácter de los árbitros. Pero entre los dos, el papel nefasto del referato en Chile se hace notar cada vez más en los partidos de esta envergadura. Los profesionales salen a mil por hora y las malas decisiones inciden en el juego. Es por ello que los jugadores ocupan algunas artimañas y se van exasperando. El rigor y el carácter se deben imponer, pero como son cabros inexpertos y tímidos el duelo se les va de las manos", sentenció el DT Hernán Godoy.

El Clavito, de igual manera, evocó que "la sangre hierve en la cancha y que te cobren cosas inexistentes enerva a cualquiera. Técnicos, jugadores, pasapelotas, hinchas, periodistas y todo el mundo debe colaborar en el espectáculo. Me parece que este es el momento para decir basta y ponerse los pantalones. Le han perdido el respesto a los réferis y ahí la situación está mal. Me parece que las bases están quebradas, dañadas y se debe hacer algo pronto. Su mala faena se ve cada fin de semana. La cosa se debe frenar ahora, sino el show y el escándalo seguirán. Las dos fuerzas deben parar, ahora, ya".

Uno que sabe de Superclásicos es Sergio Alejandro Gioino. El ex delantero de la U admitió que "el partido fue bueno, con llegada, polémicas, reclamos, rabias, risas y finalmente el equipo de Darío Franco se quedó con la victoria. Me parece que durante todos los fines de semana se ven errores constantes de los árbitros y en este partido pasó lo mismo. Yo tengo la posibilidad de ver duelos todos los fines de semana. Es cierto, ellos no entran a la cancha predispuestos a cometer errores, pero sí les pasa la cuenta cuando se ven sobrepasados por sus falencias. Lamentablemente, el comportamiento de los árbitros es así y está claro que queda en evidencia que algo está pasando. El jugador está a mil revoluciones en la cancha y lo único que le dicen cuando está en un equipo grande, que al archirrival hay que ganarle".

Además, el Hippie asintió que "durante toda la semana hay palabras cruzadas, dimes y diretes. Uno entra con el pulso al máximo nivel, pero ve que el juez no tiene el tino en muchas jugadas y te desconcierta. De repente, los actos se ven condicionados. Repito, un profesional nunca va a querer entrar al campo con el objetivo de equivocarse. Cualquier humano puede cometer errores, pero cuando son reiterativos en el tiempo es porque algo está pasando. Creo que hay que tomar alguna medida, para que se deje de hablar de ellos y se comente sólo el papel de los profesionales. El deporte es lo más importante acá y hay que colaborar para que la noticia sea el fútbol y no el arbitraje malo. Eso debe pasar a segundo plano".

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