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El hijo del Atleta de la Risa que la quiere romper en Wanderers

El delantero Roberto Saldías es parte del plantel caturro y busca triunfar para alegría de su padre, el Chino de los Atletas de la Risa.

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Por Demid Francisco Herrera

@DemidHerrera

Si hay una similitud grande entre un futbolista y un humorista es que de una u otra forma, ambos buscan lo mismo: entregar alegría a quienes se dan el tiempo de observar su show, sacar una sonrisa en el público y esa ha sido la manera de vivir de los Saldías - Díaz.

Roberto Saldías puede ser un nombre que no le suene familiar al escucharlo, pero sin dudas hablar del Chino, de los Atletas de la Risa es sinónimo de más de alguna carcajada. El humorista que junto a dos compañeros se hizo la fama en el paseo Ahumada alcanzó su máxima alegría el verano de este año, cuando tras 22 años de carrera el trío pudo presentarse por primera vez en el Festival de Viña y consagrarse en el escenario más importante del país. Un camino de esfuerzo que a la vez marcó a fuego la forma de ser de Roberto hijo, un joven que con 20 años intentará repetir los éxitos de su padre pero en otra disciplina.

"A él desde chiquitito le gustaba el fútbol. No alcanzaba ni a caminar cuando ya andaba detrás de la pelota, pero yo lo empecé a llevar a la escuela como a los diez años.  y fue el Raúl Aravena (técnico de las inferiores de Wanderers) quien vio talento en él y de ahí en adelante ha pasado una década y siento una felicidad muy grande porque le esté yendo bien", dice el humorista sobre su retoño, recalcando que el deporte ha sido una gran forma para relacionarse con él.

"El fútbol le hace bien a los jóvenes porque a esa edad cuesta un poco guiarlos. A él al principio le costó un poco pero se fue adecuando a entrenar todos los días, dedicarse a lo del fútbol que no es fácil, pero gracias a Dios le ha ido bien, ahora subió al primer equipo y ya tuvo la oportunidad de jugar. Él ha entendido lo que es sacrificarse y sus resultados también lo van alentando", agrega .

La frase "hijo de tigre" se puede venir a la cabeza a la hora de pensar en Roberto hijo en el camarín, emulando las tallas de su papá, aunque el Chino está seguro que pese a tener pasta de humorista, sÍ ha sabido controlarse.

"Mira él es igual de tallero que yo, anda haciendo caras y gestos todo el día en la casa, pero en el plantel es más serio. Tira chistes seguramente con sus compañeros, pero se porta bien y eso es lo importante", reconoce el cómico.

En eso coincide el mismo jugador, quien se sumó este semestre al primer equipo de Santiago Wanderers y reconoce que ha sido un paso muy importante y que ha sabido aprovechar.

"Saqué lo bueno para la talla de mi papá, pero sé cuando ponerme serio. De él saqué eso y aprendí a saber valorar el sacrificio por las cosas que se quieren lograr, porque así es como a él le ha ido bien", reflexionó el joven delantero.

¿Coinciden en que sus ocupaciones tienen similitud? "Su carrera como futbolista se parece a la del humorista en el sentido de que hay que viajar mucho y sacrificar tiempo familiar", asegura el Chino, mientras el hijo concuerda.

"Generalmente la familia no se ve mucho los fines de semana, porque uno de los dos o a veces ambos estamos los dos fuera de Santiago por giras y cosas anexas a nuestro trabajo. Es un esfuerzo grande pero que ambos disfrutamos haciendo lo que nos gusta y pese a esas dificultades somos una familia muy unida", cierra el jugador.

De cara al Día del Padre, ambos coinciden en los buenos deseos para el otro y, mientras el comediante saca pecho asegurando que "cuando jugó anduvo súper bien. Dio un pase gol y para nosotros fue muy emocionante", para después opinar de su futuro. "El ya tiene veinte años y quiere sumar minutos, pero Wanderers dice que lo quiere retener y habrá que ver lo mejor para él", analiza, mientras el ariete tiene sentidas palabras para su progenitor y ambiciona regalarle sus éxitos deportivos.

"Mi papá me enseñó lo que está bien y lo que está mal en la vida y por eso siempre le estaré agradecido. Quiero aprovechar este espacio para agradecerle todo, decirle que lo amo y que estoy orgulloso por todo lo que ha conseguido y espero poder hacerlo feliz más adelante jugando en la Selección o siendo otro de los chilenos que saca la cara en el extranjero. Sé que queda mucho y debo ir paso a paso, pero siempre ocuparé su ejemplo", cerro el "Ariete de la Risa".