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Columna de Carlos Costas:

80 años de fútbol

La llegada de 2013 nos trae la conmemoración de los 80 años de nuestro campeonato de primera división.

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La llegada de 2013 nos trae la conmemoración de los 80 años de nuestro campeonato de primera división. Un hito al que algunos denominan la instauración del profesionalismo y que a juzgar por situaciones de ayer, hoy y siempre aún podría discutirse. Campeonatos que todos los años cambian de sistema, equipos de baja convocatoria, partidos donde el cuadro visitante juega en su propio estadio y los eternos atrasos en la cancelación de los sueldos de los jugadores son factores que todavía ponen en cuestionamiento la madurez del fútbol profesional chileno.

Como sea, es el campeonato que tenemos. Es el fútbol nuestro de cada día. O como JM decía después de cada mundial o justa internacional "....y ahora vamos a lo nuestro".

De los ocho equipos fundadores de 1933, sólo Colo Colo, Unión Española y Audax Italiano disputarán este año el torneo de primera división. Los albos son el cuadro más ganador de la historia, con 29 títulos sobre un total de 91 campeonatos (31.8%) y además es el único que ha jugado sin interrupciones las 80 temporadas en Primera. Otro que no conoce la palabra descenso es Cobreloa, institución que este año completará su 36ª campaña en el fútbol grande. Los naranjas además sacan la cara por los equipos de regiones, aportando ocho de los 18 títulos que se fueron a provincia (Everton 4, Santiago Wanderers 3, Huachipato 2 y Unión San Felipe 1). La hegemonía de la capital es aplastante y el único cuadro que ostenta un tetracampeonato es Colo Colo, durante el recordado ciclo de Borghi. Campeón tres veces consecutivas han sido Magallanes (33, 34, 35), Colo Colo (89, 90, 91) y Universidad de Chile (2011-A, 2011-C, 2012-A).

¿Valen más los campeonatos largos que los cortos? Deportivamente pienso que sí, pero las reglas aunque muchas veces sean discutibles, son iguales para todos y a la hora de alzar la copa, dar la vuelta olímpica o grabar una nueva estrella en el banderín nadie se resta. El último equipo que festejó un torneo largo de dos ruedas fue Universidad Católica en 2010. Ese año estaba previsto jugar Apertura y Clausura, como ha sido la tónica desde 2002, sin embargo el trágico terremoto del 27-F cambió muchas cosas y paradojalmente puso una cuota de sensatez en el flanco más débil de nuestra actividad que es el permanente ensayo que se hace sobre las reglas del campeonato.

Hemos pasado por todas. Con liguillas, descenso automático y sin descenso. Los mayores se acuerdan del Metropolitano y el Nacional. Hemos tenido promedios, playoffs y tramos de 10 fechas que tenían el incentivo de un cupo directo a la liguilla Libertadores. Campeonatos de 12, 14, 16, 18, 20, 22 y hasta ¡26 equipos! Ocurrió en 1984 cuando se dividió el torneo en zona norte y sur, y a la liguilla final llegaron Cobreloa, Cobresal, Católica y Unión.  La corona fue para los cruzados y ese brillante equipo del Nacho Prieto con Neira, Cornez, Hurtado, el Mortero Aravena y Arica Hurtado.  Algunas veces fue todos contra todos y con liguilla final. Otras veces fue con play offs y se consideró la ventaja deportiva, que quiere decir que se respeta la posición en la tabla, que también puede ser anual, pero que tiene otros premios y castigos. En plena definición, en el estadio, muchas veces el hincha no supo a qué atenerse. ¿En este campeonato valen los goles de visita? Un año sí y al otro no. A veces se definió desde los doce pasos y otras veces primero hubo alargue y después se resolvió todo en esa lotería que son los penales. Por favor, pónganse de acuerdo....

Al margen de esta caricaturesca sinopsis, si el fútbol chileno quiere dar un salto de calidad y generar una competencia fuerte y atractiva, ahora que la manija la tienen las sociedades anónimas, debe de una vez por todas consolidar un sistema de campeonato que premie el mérito deportivo de una campaña y ofrezca reglas conocidas, claras y lógicas para el hincha, que es al fin y al cabo, lo único permanente en estos 80 años del fútbol profesional chileno.

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